21 feb 2012

Era un día como cualquier otro, en un lugar común. Salí a respirar profundo, a ver a los pájaros volar y las nubes pasar. Escuchaba el canto de los pajaritos chiquitos, que querían dar su primer paso, su primer vuelo, y también escuche la brisa del viento en mis oídos, y todo lo malo salio de mi cabeza; De repente me acosté en los yuyos verdes, los que recién nacían, y sentí lo que era la comodidad y la frescura, me olvide de los bichos que podrían haber, solo pensé en respirar y disfrutar ese momento, donde nada importaba, hasta que apareció en mi mente como cada mañana día y noche de mi vida, apareció sin avisar, en mi mente, apareció el, EL indicado para mi, aunque no me importo y seguí disfrutando...