16 ene 2018

Le escribo a un blog, en privado. A una página donde (quizás) nadie entra y nadie me lee. Y donde abro todas las heridas y les hecho sal, las toco y las hago sangrar. Y uno piensa que esta mal, que las heridas saben sanar mejor cuando no se las toca. Cuando se las deja ser. Pero no puedo sanar, no sé, no conozco de curar heridas. Todas las cascaritas estan rojas, adoloridas. Ninguna sana, y aparecen otras, donde se acumulan. Y hasta que no deje de tocarlas, o de dejar que las toquen, voy a seguir escribiendo para así algo sanar.