Y todo se desmoronó, lo que sentí una vez, cesó; No quise enroscarme más en ese tema, solo quise vivir la vida a pleno, sin preocupaciones, sin esperarte más, porque sabía que solo vendrías a buscarme, cuando estés solo, cuando necesites cariño, cuando necesites lo que yo sola te daba.
Nada iba bien, teníamos que encontrar una respuesta, una salida; Lo mejor fue tomarnos el tiempo que los dos necesitábamos, que nos haría mejor, sin dudas. Y luego de unos días, vi tu foto y tu sonrisa me recordaba las tardes de verano frente a la laguna azul, el canto de los pájaros en el ocaso, y el cielo resplandeciente, al que me llevabas cada vez que me decías cosas lindas al oído, cada vez que me hacías sentir mujer;
No pudimos seguir así, "te extrañe" dijiste gritando. Y ¿para qué mentirte?, respondí "Yo también”.
Seguimos unidos, sin nada que esperar, sin nada que nos haga mal. Hasta el día de hoy, las cicatrices siguen, pero un poquito, una mínima parte, se borra, ya que todo lo que nos hace mal, quedo en el pasado, y aunque sea difícil de olvidar, ni siquiera nos acordamos.
