¿Cómo era posible enamorarme tan rápidamente de una persona? La realidad caía sobre mi como un balde de agua fría, pero no me resultaba incomodo. Tenía que aceptar y decirle de una vez lo que sentía, que tenia miedo de perderlo y que estaba incondicionalmente loca por su piel, sus huesos, su alma y su corazón.
Durante los últimos casi 100 días en Italia, me sentía nuevamente yo. La vida puso delante mío obstáculos que salté, empujé y pateé de una manera increíble. Algunos duelen y la herida nunca sana, pero otros siguen estando atrás donde los dejé.
Aquiles vino a mi para demostrarme que por mas sola que me sienta, siempre hay un roto para un descosido. El era mi roto, yo su descosida.
Aquella mañana de calor me levanté temprano y exprimí naranjas. Me tenté y casi me tomo todo el jugo pero le guarde suficiente para el desayuno que estaba preparando. Odia el café, por eso el té estaba listo para calentar. La torta de ayer estaba guardada en un tupper, agarré dos pedazos y los coloqué en un platito. Mi chocolatada estaba al lado de su taza en la bandeja.
Con cuidado llevé todo a la cama y lo dejé en la mesa. Me tiré encima de él, y le di muchisimos besos para que despertara de buen humor. Se vé que lo consegui, porque de repente estaba yo debajo de él, y él demostrándome quien era el que tenia el control de todo.
Traté de calmar las cosas diciéndole que el desayuno enfriaba, asi que paró y decidimos dejar todo para después...
La razón de que mi corazón esté lleno de cariño era que me quedaban dos días para volver a Argentina. Mi casa, mi familia, mis amigos estaban allá. Pero mi amor acá. Y todavía el no lo sabe, pero me llena de terror tener que decírselo.
- Aqui..
- Que pasa? - decia con la boca llena
- En dos días...- tartamudeaba - tengo que volver
- A trabajar? bueno dale
- Nono, a Argentina Aquiles...
Dejó de tomar el té que disfrutaba y me miro serio
- Para qué?
- Vivo allá....
- Pero podes vivir conmigo, creia que eso era obvio
- Pero mi vida basicamente está allá.
- Pensé que te habías acostumbrado gorda. - dice serio
- Es distinto. No me puedo separar de mi familia... - me callo y miro abajo - aunque tampoco de vos. No se que va a pasar.
- Vamos a vivir a Argentina. Ya está.
Me quedo muda. No puedo creer la locura que esta diciendo, estoy convencida de que es capaz de cualquier cosa por mi en estos momentos.
- Tenes tu vida entera acá Aquiles, no vas a dejar todo por mi.
- No tengo más que un trabajo acá. A vos te quiero cerca siempre
- Es una decision dificil. Pensemos bien antes de hacer una locura.
- Vamos a vivir a Argentina y listo Salomé. No te comas mas la cabeza. Es mas fácil de lo que parece. Tenes casa allá, vendemos esta y con la plata nos arreglamos un poco hasta conseguir trabajo. - dice sin titubear
-Yo tengo trabajo allá, y gano bien. No te preocupes por la plata. Estas seguro de esto?
-Si. - dijo serio - vamos a empacar y ahora llamo a alguna empresa inmoviliaria.
- Bueno... - se levanta y yo termino de desayunar notando su nerviosismo.