Es un circulo. Un circulo vicioso. Y sin exagerar.
No se que pasa entre nosotros. No se si es por inercia o por pelotudos, pero siempre volvemos. Y a veces yo digo, bueno, esta vez no voy a caer. Pero quien sabe si el que cayó de nuevo es él?
Yo entendí que tenia que alejarme. Pero el que siempre volvía, una y otra vez, el que inventaba excusas para hablarme, era el. Es el.
Y ahí si, el ego volvía a su lugar (bien arriba). Nunca me sentía tan bien como cuando, por algun motivo, se demostraba débil y me buscaba porque, quizás, se sentía solo, o sabía que conmigo todo es distinto.
Y pienso que es un circulo vicioso porque no es la primera vez que me busca después de mucho tiempo que no nos hablábamos, que no nos veiamos, ni por casualidad nos cruzabamos.
Los dos sabíamos sobre el otro, pero nadie daba el primer paso. Y como mi orgullo se sobrepone a casi todo en mi vida, él da el primer paso cuando es necesario volver. Cuando siente que las cosas cambian, y cuando necesita de mi. Aunque sea una noche, aunque sea en un estado de ebriedad que nos deja una excusa aparte para concluir lo que siempre quisimos hacer sobrios.
Porque entre nosotros sobra cobardía. Cobardía que es mas tuya que mía. Que vos me inculcas. Y pensar que tu propio miedo nos esta haciendo perder cosas increibles.