Sabia que se me iba a complicar cuando veía tu sonrisa en el medio del acto sexual. Cerrabas los ojos y disfrutabas, y me hacías entender que ese momento era único y que, aunque no habíamos concluido, ya quería otro round más.
Porque pocas veces mi cuerpo respondió tan bien a nuevas experiencias, y porque, aunque sabia el terreno en el que me estaba metiendo, en vez de frenar, pise el acelerador.
Y gritar tu nombre y ver tu mirada sobre la mía. Repetir en mi cabeza esas frases que me decias. Porque ahora lo quiero vivir de nuevo, por mas carnal que sea, lo sentí mas natural que nunca.
Porque las gotas de tu sudor que caían sobre mi pecho provocaban escalofríos. Porque temblé cuando entraste en mi. Porque tu mano sobre mi cuello me hizo entender que, en todo esto, el que tenía el poder eras vos. Y yo simplemente sigo en el mismo mediocre papel que cumplí durante mucho tiempo.