Tengo que dejar de buscar lo que me hace mal. Eso que mi sexto sentido intuye que me va a partir el alma en dos.
Esa sensación de incertidumbre es un pinchazo en las entrañas.
"¿Qué hacer cuando lo que se quiere y lo que se debe hacer no son lo mismo?"
Transformar. Intentar. Trabajar en eso y convertirlo en algo nuevo. Algo que pueda sumar. Que sepa de disfrute y de caricias pero también de soportar ese vacío interno. Aprovechar ese vacío para crear algo nuevo, sin necesidad de tristeza de por medio.
Tengo que dejar de buscarte y perderte en el camino. Así el dolor dura un poquito menos, así no llego a meterme de lleno. Porque no queda otra que subir cuando uno cae al fondo del pozo, pero ¿de verdad alguien quiere llegar al fondo?
Quizas si.