5 ago 2014

XXIX

Cuando entré a la sala de pediatría, me senté y esperé por el doctor.
- ¿Qué tal, Salomé?, supongo que es tu primera vez - dijo
- Si, lo es. Me hice un evatest hace dos semanas y dio positivo, pero no veo cambios.
- No nos precipitemos, los cambios comienzan después de pasadas unos meses.
Con todo su profesionalismo, me indicó que me acostara sobre la camilla al lado de una pantalla, y que me levante la remera. Pasó un gel liquido en mi panza y comenzó a tocarla, mientras ponia caras extrañas.
En la pantalla se veía solo negro. Con toda la decepción en su rostro, dijo que no escuchaba el latido del bebé.
Deseaba estar con Nico, pero estaba en una reunión. Lloraba como una nena. Me habia hecho ilusiones, pero no le habia dicho a nadie más que a Milka sobre esto, y no pensaba hablarlo con nadie más.
El doctor tomó mis datos y me hizo unas preguntas.
- ¿notaste perdidas estos dias?¿algun tipo de dolor?
- No, para nada.
Quise hacerlo lo más rapido posible, así iba a mi casa, pero era interminable. Luego de 15 minutos que parecieron 3 horas, me tomé un remis y llegué a casa, me tiré a mi cama, y lloré como nunca.