Creía que estaba borracho, ya que no podia caminar muy bien. Detrás de él, apareció ella, la chica de pelo cortito. Me miró con cara de asco y se fueron a la habitación de Aquiles, donde yo habia dormido la noche anterior. Él ni siquiera me miró.
De repente, me dieron ganas de vomitar. Dejé de comer, y me concentré en otra cosa. Tomé mi celular y recibí todos los mensajes y llamadas de los que me querían. Nicolás estaba realmente desesperado, pero lo bloqueé. Subí a Facebook unas fotos de Florencia, y me puse los auriculares para escuchar música.
Igualmente, escuché los gemidos, risas, gritos y todo tipo de ruido existente.
Me sentía patetica, sola, quería llorar, gritar, putearlo.
Me encerré en mi habitación donde los ruidos eran aun mas fuertes. Estallaba de celos, de bronca. Me dormí llorando, desolada.
No podia sentirme asi en tan poco tiempo. Tampoco tenia derecho a reclamarle nada porque no era nada mio, ni siquiera mi amigo. Estaba muy frustrada.
¿Por qué hacia esto? Me daba besos en la frente, me provocaba, me llevaba a la cama, me tapaba, me protegía y cuidaba.
Cuando buscaba despejarme, me encontraba de nuevo en otra historia que me hacía mal.