7 ago 2014

XXXX

Cuando al otro día me desperté, tomé lo que pude, y salí de la casa sin siquiera desayunar. Era muy temprano, pero me dispuse a buscar trabajo ya que no podía vivir sin hacer nada, y adentro de la casa donde un tipo traía mujeres y me las refregaba en la cara.
Cuando estaba en la calle, veía miles de locales, de ropa, de comida, de recuerdos. No buscaba nada de eso, quería algo acorde a mi.
Vi una hermosa imagen, donde un nene le daba de comer a un perro. Le saqué una foto a eso. 
De pronto, una mujer se me acerca. Tenía aproximadamente 40 años, o más. 
- Miele, di scattare foto? - dijo la Tana, con lo poco que entendía, respondi
- Sì, signora. Io sono una fotografia
- Ho uno studio fotografico e fotografi bisogno di urgenti. - dijo. Lo que entendí es que necesitaba fotografos... Así que dije
- Sto cercando lavoro, la prego di dirmi quando e comincio...
Así de facil se consigue trabajo en Italia. Suerte de principiante.
Cuando le conté a la Italiana que yo era Argentina, cambió el tono de la conversación. Fue de mucha confianza y hasta empezó a hablar más español que Italiano, obviamente le costaba pero hacía lo posible para que yo entienda.
Me cayó muy bien Lucía, así era su nombre. Fuimos a tomar un café, y nos hicimos "amigas". La primera que encontraba en Italia. Gente muy buena.
Me mostró el estudio, el cual quedaba a 4 cuadras de casa. La mayoría de los que trabajaban ahí eran hombres, salvo ella, otra chica y yo.
Me mostraron el programa y los proyectos y los capté al instante. Iba a ir a buscar a un profesor de Italiano porque me costaba mucho comunicarme, pero eso lo dejé para después. 
Volví a casa y me preparé la comida. Aquiles estaba en su habitación.